Un paseo por el Startup Alley de TechCrunch Shenzhen

Video por Sky Gidge

¿Qué es lo opuesto a un viaje al pasado? Quizás el Startup Alley de TechCrunch Shenzhen—un festival futurista lleno de startups tratando de crear la tecnología que usaremos en los próximos años.

Shenzhen ha sido llamada la capital de hardware del mundo, y siguiendo ese apelativo, muchas de las startups que muestran sus productos esta semana se enfocaron en gadgets: huesos de alta tecnología para perros, escáneres de huesos y tablas de skate.

Yi-Yuan Intelligence ofrece un escáner para rostros con inteligencia artificial pensado para clientes de centros de belleza. Los visitantes colocan sus cabezas dentro de una capucha que les toma cinco fotos y luego usa machine learning para calificar su piel en función de atributos como nivel de grasa, desigualdad y número de defectos o marcas. La compañía dice que el software es capaz de identificar acné con un 98% de acierto. La compañía, con sede en Shenzhen y fundada en 2017, ya tiene la patente para usar el equipo para cirugías cosméticas.

Cheerble—una compañía con sede en Shenzhen fundada en 2016—se enfoca en crear gadgets inteligentes para mascotas. Su primer producto, Wickedbone, anima a sus usuarios a jugar con sus perros jugando con sus teléfonos. Los dueños pueden manipular el juguete vía bluetooth, y puede rodar, vibrar y dura cuatro horas en modo interactivo. La compañía recibió 91,306 AUS a través de Kickstarter este verano y el producto ahora se vende por 169 USD en Amazon.

Walnutt, una compañía con sede en San Francisco y en Hong Kong, dice ofrecer el primer skate eléctrico que se controla con la postura. Como un Segway, se mueve conforme los usuarios cambian su peso. El producto ganó algo de fama el año pasado cuando la celebridad de YouTube Casey Neistat lo reseñó en su blog, pero el feedback fue mixto. Sobre el hardware dijo, “no sé si hay un espacio para el mercado para esto. Es increíble”.

Pero luego de varios intentos, Neistat no logró hacer funcionar el producto y le echó la culpa al software. “Si estás haciendo hardware no pidas un nombre de usuario y una contraseña para montar un skate”, dijo. “Es absurdo”.

Reporte adicional por Sky Gidge.