China adopta la tecnología en sus juzgados

Crédito: Cassidy McDonald/TechNode

En China, es posible hacer casi cualquier cosa con WeChat: pedir un taxi, pagar las cuentas e incluso, asistir al juzgado.

Ir a un juicio con la mini-app Weisu (微诉) de WeChat se parece mucho a una reunión por Skype: los participantes del juicio ingresan desde la comodidad de su sala. El mini-programa—que funciona como una app independiente pero que también puede lanzarse desde la plataforma social—puede verificar su identificación, enviar los archivos legales y transcribir los testimonios usando la tecnología de WeChat que convierte la voz en texto.

Weisu—desarrollado por la compañía china de big data e inteligencia artificial Gridsum—es parte de una iniciativa más grande para digitalizar las cortes chinas y hacerlas más rápidas y eficientes, así como para recoger más big data. Por ahora el software se está usando bastante en litigios de propiedad intelectual.

Un ejemplo muy conocido es la primera ciber corte lanzada el año pasado en la ciudad de Hangzhou—hogar del gigante Alibaba. La corte se estableció para manejar el gran número de disputas por quejas de e-commerce, préstamos en línea e infracciones de copyright.

(Si no puedes ver el video, intenta mirándolo en QQ video)

Llevar la tecnología a los tribunales chinos no solo es un tema de comodidad—es algo necesario. El país solo tuvo alrededor de 365,000 abogados en 2017 y juzgados manejando entre 15 a 20 millones de casos cada año. En comparación, los Estados Unidos tienen alrededor de 1.3 millones de abogados. Los jueces chinos se quejan por tener demasiado trabajo y muchos han dejado la profesión debido a los bajos salarios.

Además de los juicios en línea, las cortes chinas comenzaron a transmitir por internet algunos de sus juicios en 2016 como parte de un esfuerzo por darle más transparencia al sistema judicial. China tiene un 99% de ratio de culpabilidad en sus juicios, más que cualquier otro país en el mundo.

“Transmitir en línea estos casos aumenta la transparencia pero para cortes de menor rango, la transmisión es selectiva”, dice Susan Finder, una académica de leyes enfocada en el sistema chino, que ha estado monitoreando la Corte Popular Suprema por más de 25 años. “Otra pregunta es cuánta gente realmente les presta atención”.

Muchas otras tecnologías están siendo integradas en el proceso judicial. En marzo, una corte en Beijing probó una visualización en realidad virtual de una escena del crimen. Esperando mitigar la falta de abogados para empresas, la plataforma de e-commerce JD presentó hace poco el bot de inteligencia artificial que reconoce comandos de voz Fadongdong (法咚咚), que también está disponible como un mini-programa en WeChat. ET Brain de Alibaba Cloud ha equipado 6,000 cortes con su sistema de transcripción de voz a base de inteligencia artificial. La industria de legaltech está creciendo: China inscribió el 34% de las patentes de legaltech en 2016 en todo el mundo, solo por detrás de los Estados Unidos, y la demanda parece que seguirá creciendo.

Entre estas tecnologías, la inteligencia artificial es la que está llamando más la atención, pero también es una de las más controversiales. Gridsum, por ejemplo, le está dando sugerencias basadas en inteligencia artificial a los jueces sobre cómo manejar sus casos con la ayuda de un motor de búsqueda legal basado en la data de las cortes de China que se comenzaron a ofrecer en 2014.

“Nuestra competencia principal es generar data en base a text mining, volviendo la data en conocimiento, y luego hacerla disponible en la corte, para abogados y luego para jueces y los que presiden las cortes, entre otros”, dijo a TechNode Du Feng, gerente general adjunto de la división legal de big data de Gridsum.

La mini app Weisu de Gridsum puede iniciarse directamente desde WeChat. (Crédito: Cassidy McDonald/TechNode)

Sin embargo, incluso una máquina podría encontrar difícil organizarse dentro de un sistema legal, y no solo en China. Como dice Du de Gridsum, una máquina de inteligencia artificial podría entender rápidamente cómo jugar una partida de ajedrez chino o de Go como en el ejemplo de AlphaGo de Google, pero China es demasiado grande: cada provincia tiene sus reglas y diferencias con respecto a los veredictos que utilizan.

Dejando a un lado las diferencias geográficas, las leyes, las regulaciones y el sistema judicial como un todo están cambiando constantemente. Esto hace que ofrecer ayuda utilizando inteligencia artificial a los jueces sea muy complicado, según Du. “Nuestro producto tiene que ser preciso”, dice.

A diferencia de otros países, China aún no ha decidido otorgar tomas de decisiones más importantes a la inteligencia artificial, según Finder. La policía y los cuerpos judiciales en los Estados Unidos, el Reino Unido y pronto Suiza están usando algoritmos de evaluación de riesgos para decisiones sobre juicios preliminares usando software como COMPAS, HART y ROS.

“El uso de un algoritmo en la prevención del crimen debería ayudar a eliminar dudas cuando las autoridades y los jueces tienen que tomar decisiones difíciles”, dice Ioannis Martinis, el abogado líder para proyectos de inteligencia artificial para la firma legal suiza de protección de seguros Coop Rechtsschutz. “Pero al usar estos algoritmos parece como si se delegara la responsabilidad que tienen las personas a las máquinas, lo que siempre es un poco cuestionable”.

Tanto en el Reino Unido como en los Estados Unidos el uso de sistemas de inteligencia artificial para tomar decisiones legales ha captado la atención por sesgos raciales y sesgos para personas que viven en áreas pobres, alertando a los desarrolladores a tener en cuenta cualquier tipo de prejuicios que ingresen a los algoritmos.

Otro riesgo de usar la inteligencia artificial para las decisiones en los juzgados es el de reducir o incluso abandonar por completo el control humano debido a los costos o a la presión del tiempo, según Martinis. Considerando la falta de expertos legales, este escenario no es difícil de imaginar.

Sin embargo, el interés en soluciones como estas están creciendo en China. La “caja negra” de la inteligencia artificial fue uno de los temas principales en el foro de leyes e inteligencia artificial en LA World Artificial Intelligence Conference en Shanghai de este año, que trajo a expositores del sistema judicial chino, institutos de investigación en leyes y startups de legaltech.

Sin embargo, la mayoría de expertos en el foro coincidieron que lo que necesita China son soluciones prácticas y la comodidad de usar WeChat es una de ellas. Como dijo el CEO de PowerLaw AI Tun Cunchao durante el foro, la inteligencia artificial y la ley tienen que enfocarse en resolver tareas específicas antes que en “fantasear sobre una solución de inteligencia artificial onmipresente y omnisciente que pueda usarse universalmente”.